Para analizar grandes volúmenes de datos (Big Data) hacen falta soluciones innovadoras y eficientes que permitan descubrir, correlacionar y proporcionar información útil para nuestro negocio. Nuestra toma de decisiones puede también mejorar mediante el análisis de datos que hayan permanecido ocultos a nuestros sistemas de BI (Dark Data).

Big Data es un término aplicado a conjuntos de datos que superan la capacidad del software habitual para ser capturados, gestionados y procesados en un tiempo razonable. Son activos de información caracterizados por su alto volumen, velocidad y variedad, que demandan soluciones innovadoras y eficientes de procesado para la mejora del conocimiento y toma de decisiones en las organizaciones. Este tipo de nuevas soluciones son ya una realidad, y permiten analizar y correlacionar, por ejemplo, todos los movimientos de dinero que se producen en una entidad bancaria, la información que registran los puntos de ventas de grandes redes de centros comerciales, los datos registrados por administraciones públicas, o toda la información que se genera en las redes sociales, blogs y páginas webs que se actualizan diariamente.

El término Dark Data se aplica a conjuntos de datos que han sido registrados por nuestros sistemas de información pero que normalmente no son recolectados, procesados ni gestionados para la mejora del conocimiento y toma de decisiones en las organizaciones. El origen del Dark Data está se puede deber a la no recolección de los datos (datos volátiles o perecederos), el difícil acceso en el tiempo y formato adecuados (datos no procesados adecuadamente), o por poca explotación (datos existentes y no aplicados con todo su potencial). Este tipo de información puede ser analizado por herramientas de BI convencionales, pero requiere un tratamiento previo para identificar, filtrar y sacar a la luz la información valiosa que hasta ahora permanecía oculta.